Conferencia De La JCR

  • Jacinto Roldan
  • 2022/09/30
  • [Tomado de Revista Chispa]
  • Reproducimos las palabras del camarada Jacinto Roldan por el CC del PCR en la apertura de la reciente Conferencia Nacional de la Juventud Comunista Revolucionaria.

Buenos días camaradas.

Muy contento de poder estar con ustedes.

Esta conferencia nacional de la Juventud Comunista Revolu­cionaria es muy importante para ubicar el momento político cuando se van produciendo cambios en el mundo, en América latina y en nuestro país. Ubicando el momento político y la salida que peleamos. La necesidad de poner en el centro del tablero político las luchas y el protagonismo de las masas.

El Partido y su JCR somos motor de movimientos que se van desplegando a lo largo y ancho de la Argentina.

Tenemos que analizar y discutir aciertos y errores para poder precisar y avanzar en los desafíos que tenemos por delante.

En las masas obreras, campesinas y populares crece la bronca y el convencimiento de que si no salen a pelear por sus necesidades, nadie lo hará por ellos. Esto es lo que preocupa a las clases dominantes.

Algunos piensan que se ha abierto una situación que pueden deparar un futuro venturoso y que, en dos años con el aumento de la soja, el petróleo, gas, litio, granos y el bum del turismo, podemos pasar a ser la sexta economía mundial. ¿Será así?

Muchos especulan con las elecciones del 2023, que ahí se va a decidir.

Un debate necesario es si estamos transitando un momento de aguas tranquilas o de aguas tormentosas y como son los tiempos que vienen.

Entendemos que este es un momento donde se agudiza la disputa inter-imperialista, crecen los factores de guerra y la rebelión de los Pueblos se hacen sentir en el mundo, preanuncios de tiempos que son tormentosos no de aguas tranquilas.

El 24 de febrero se produjo la invasión del Imperialismo Ruso a Ucrania. Son 7 meses del mayor despliegue militar, posterior a la segunda Guerra Mundial.

Y se lo compara con la invasión del imperialismo Yanqui a Afganistán en el 2001. Ahora, Biden amenaza a Putin. Y la Unión Europea dice: "Putin no parará sino se lo frena". Y Putin sigue con su política de anexar los territorios ocupados en Ucrania.

Algunos dicen que la Guerra está lejos, que es en Europa. Y que acá, eso es secundario.

Una compañera nueva de un movimiento de masas afiliada hace poco al Partido dijo: "El mundo va a la guerra y nosotros estamos adentro".

Y otro compañero afiliado hace poco al Partido, en una asamblea en un Barrio dijo: "Si no se le da bola a la política, como estamos aprendiendo, vamos a terminar todos amontonados y nos llevan puesto".

Tengamos en cuenta que en la Argentina pasan los Gobiernos y crecen las urgencias de las masas. Somos una sociedad que desconfía de los dirigentes que dicen representarla y también de las instituciones, sociedad agobiada por años de crisis, donde una gran parte ha retrocedido en su calidad de vida. Hay muchas heridas abiertas.

Nosotros somos comunistas revolucionarios y hablamos de la revolución porque entendemos que esa es la única salida que tienen los trabajadores, el campesinado, las naciones y pueblos originarios, los estudiantes, la mayoría de nuestro pueblo.

Cuantos son las y los jóvenes que no tienen para comer, que no pueden acceder al estudio. Les proponen la droga, chupar alcohol, aturdirse para no sufrir, ni enfrentar la situación.

Ahora bien, nosotros persistimos en la lucha por la revolución o son sólo palabras para las reuniones nuestras? Por ejemplo, si persistimos en la lucha por la revolución nuestro objetivo avanzar en ganar a la mayoría de los jóvenes en todo el país.

¿Y cómo hacemos?

La revolución la hacen las masas, pero sin partido de vanguardia no puede triunfar. Y nosotros peleamos para que el PCR y su JCR sean vanguardia reconocida de la clase obrera y el pueblo. Por eso entendemos que renunciar a la construcción del Partido y la JCR es abandonar la lucha por la revo­lución.

¿Y es difícil no?

Después de las derrotas que hemos sufrido en el mundo, creció la campaña anti-comunista y la descalificación de lo que significó el triunfo de las revoluciones.

Es posible el triunfo de la revolución en la argentina ¿para terminar con la dependencia y el latifundio terrateniente, y el Estado oligárquico imperialista que los sostiene?

Es decir, camaradas; está en debate si vale la pena la lucha por la revolución. Es necesaria decimos, buscamos caminos de aproximación para hacerla posible.

Por eso, la campaña que hicieron en todo el país en el 50 aniversario de la Juventud Comunista Revolucionaria, que culminó en el extraordinario acto en Ferro, es un éxito muy grande, que nos da orgullo y saludamos!

La posición, el punto de vista y el método de análisis marxista- leninista-maoísta, son bombardeados por el enemigo, están bastardeados por algunos de nuestros amigos, y está en lucha en forma permanente en el Partido y en su JCR.

Es necesario mucho pero mucho trabajo de todas y todos. Proponer iniciativas, para movilizarlos, para organizarlos y que se eduquen y nos eduquemos al calor de las luchas y que no confundan trasgresión con rebelión.

Rebelión contra los que explotan, contra los opresores, que son una minoría, pero que hoy son los que tienen la sartén por el mango.

Integrar la línea general con lo específico.

Por eso es importante estudiar, discutir y dominar la línea general del Partido que es para todo el país, e investigar y conocer la realidad. Manejar la línea y conocer la realidad.

Algo que se dice tan simple, es a la vez tan complejo. Y yo pregunto, ¿Se hubiera podido desarrollar el movimiento ni un pibe ni una piba menos por la droga? ¿La Cepa? ¿El Mus? ¿Sin conocer la situación de las y los compañeros, cuáles son sus sufrimientos, cuáles son sus esperanzas, sin conocer y sin ser parte de ellos?

La línea del partido se integra a la realidad de cada lugar, no es lo mismo un círculo en una fábrica, en un barrio, en un paraje, en una escuela. Cada realidad es particular y distinta.

Entonces que ponemos en el centro en nuestra práctica cotidiana.

¿Nos trazamos una política para ganar al conjunto de las masas o centramos en el activo?

Encabezamos la lucha y ¿tenemos en cuenta al último o nos movemos solos con el activo o con un núcleo o con una figura?

"Las figuras son necesarias si juegan para el avance de las luchas y el crecimiento del partido"

No encerrarse con grupos minúsculos que dicen tener la verdad revelada. Y tenemos que convencernos que para ser maestro primero hay que ser alumnos de esas masas, tenemos que aprender junto a esas masas y de su propia práctica. Escuchando mucho, argumentando y no etiquetando.

Porque para seguir acumulando fuerzas, ¿cómo trabajamos?

El objetivo nuestro hoy es avanzar en la acumulación de fuerzas. Y entendemos que éste es un muy buen momento para pegar un salto, porque la experiencia de ustedes demuestra que donde se propone afiliación, se afilia. Partiendo de las necesidades de las masas. Al calor de las luchas por las emergencias, la soberanía nacional y las libertades democráticas.

Y entonces compañeras y compañeros cuando perdemos de vista la situación de las masas, no impulsamos la lucha y su protagonismo o cuando nos equivocamos en la valoración general del momento político se dificulta el accionar del Partido y de su JCR.

Nosotros tenemos una concepción de lucha por el poder político que nos exige pensar en grande y para pensar así, nos tenemos que convencer y proponer construir un gran Partido y una gran JCR que abarque todo el país, que sea de masas y que sea habitable.

¿Qué quiere decir que la JCR sea habitable? Que funcione colectivamente, que en sus círculos todas y todos los camaradas tengan posibilidad de volcar sus opiniones, sus dudas, sus conocimientos, sus discrepancias y cuando llegamos a acuerdos nos permita unirnos en un nivel superior.

Habitable también significa ubicar la actitud ante el error. Porque cuando hay error, hay que analizarlo, hay que discutirlo colectivamente y no preocuparse tanto por buscar culpable, sino por encontrar las causas, la raíz política e ideológica del error y corregirlo. Eso es lo más difícil. Pero vale la pena intentarlo. Estudiar al marxismo-leninismo-maoísmo, como guía.

Por ejemplo: estudiando a Mao Tse Tung ubicamos que hay dos tipos de contradicciones. Una es la contradicción con el enemigo. Con el enemigo es y va a ser a muerte. Y otra es la contradicción en el seno del pueblo. Son contradicciones diferentes que se deben abordar y resolver con métodos diferentes para poder avanzar.

Para poder conocer las leyes de la revolución. Los obreros, los campesinos, los originarios, los estudiantes, los profesionales tienen que pasar por un proceso. Y el PCR y su JCR también.

El conocimiento de las leyes para encabezar un proceso revolucionario solo se adquiere sumergiéndonos entre las masas. Y en toda lucha de masas cuando se avanza aprendemos, pero en toda lucha de masas también hay errores y retrocesos, que también tenemos que aprender.

Al calor de la relación con las masas, partiendo de sus necesidades y aprendiendo de sus luchas puede el Partido y su JCR combatir el burocratismo, el privilegio y el elitismo.

Somos un partido que tiene como ejemplo a sus mártires y héroes. Todos aquellos que con su silencio derrotaron la tortura y la cárcel de los enemigos del pueblo y se mantuvieron hasta el final fieles a su clase y a su partido. Son los que salvaron al Partido. También tenemos queridos camaradas que han fallecido en estos años. Todos ellos, nuestros mártires y nuestros muertos son nuestra bandera y no los vamos a olvidar, porque el olvido es traición.

Hemos sufrido persecuciones, hemos derramado sangre, pero también hemos sufrido traiciones. Y los que fraccionaron y siguen operando.

Enterramos a los camaradas, transitamos un camino que ha sido duro y difícil, marcamos una huella. El comunismo y el maoísmo existen en la argentina porque existe el PCR, y acá estamos.

En estos tiempos difíciles le digo a la querida Juventud Comun­ista Revolucionaria que en el Partido y en la JCR nos tenemos que poner en guardia contra dos peligros. Un peligro es vivir separados de las masas ignorando sus sufrimientos, sus sentimientos, sus esperanzas y el otro peligro es la degeneración. Impulsar la rendición de cuentas. Cuentas claras.

Ser honrado, buscar la verdad en los hechos, no despegar los pies del suelo y avanzar dando pasos seguros. Ser valientes, combatir los miedos porque el miedo existe, porque miedo tenemos todos.

Como dijo Mao Tse Tung, ¿Cómo juzgar si un joven es revolucionario? ¿Cómo discernirlo? Sólo hay un criterio, ver si está dispuesto a integrarse, y se integra en la práctica, con las grandes masas obreras y campesinas. Es revolucionario si lo quiere hacer y lo hace; de otro modo no es revolucionario. Si se integra hoy con las masas obreras y campesinas, es hoy revolucionario; si mañana deja de hacerlo o pasa a oprimir a la gente sencilla, se transformará en un no revolucionario o en contra­rrevolucionario.

Y en la JCR hay muchas y muchos jóvenes comunistas revolucionarios, ese es nuestro orgullo y vamos por más.

El partido y su JCR ubicar donde y como estamos parados hoy para abordar los desafíos en aguas tormentosas.

El mejor homenaje a Otto Vargas, es que no nos paralizamos, no nos vendimos y seguimos la pelea por la revolución y por terminar con la explotación del hombre por el hombre.

¡Viva el Partido Comunista Revolucionario!

¡Viva la Juventud Comunista Revolucionaria!